Está muy bien que intentes escribir tus mensajes de venta (landings, emails, webs) y que apliques todo eso que has aprendido de otros copywriters.
Pero está mucho mejor que un experto te lo revise y te diga si vas bien o te has equivocado de principio a fin.
Más que nada para evitar cagadas que pueden hacerte perder dinero, después de haber perdido tiempo.
Escribir una página de ventas o una landing para captar emails puede ser una tortura para ti.
Aunque creas que sabes algo de copywriting porque lleves varios años leyendo y siguiendo a otros copywriters, es muy probable que no lo estés haciendo bien.
No es tu culpa. Simplemente, no eres copy.
Igual que yo no puedo pretender hacer un diseño web como un diseñador porque no lo soy. Como dice el refrán, Zapatero a tus zapatos.
Pero haces bien en intentarlo.
Es más, si aprendes, te vas ahorrar un montón de dinero y sobre todo, puedes ganar mucho más de lo que ahorras si vendes productos, infoproductos o servicios online.
Voy a contarte el caso de Germán y seguro que te identificas.
Va a ser la bomba. Que llueva, que llueva...
mi cuenta va a reventar
No saber qué título puede ser el más atractivo,
cuál es mi promesa o propuesta de valor,
qué hacer para atraer nuevas audiencias,
cómo diferenciarte de tu competencia,
qué gancho utilizar para generar clics en los anuncios,
cómo empezar una página de registro,
dónde meter los testimonios en tu landing page,
qué fotos poner para que sean creíbles y aporten valor,
cuántas llamadas a la acción debe llevar una web,
qué hacer cuando tienes dos audiencias,
dónde poner el precio o, ¿es mejor no ponerlo?
cómo captar más suscriptores a tu lista,
Va a ser la bomba. Que llueva, que llueva...
mi cuenta va a reventar
En cuanto a los textos, muchos se limitan a coger una plantilla de Elementor para ir llenando huecos.
Otros curiosean las webs de su competencia y anotan frases que, según ellos, suenan muy bien, denotan profesionalidad y no pueden faltar en su página si no quieren parecer unos pringaos inexpertos.
Y están los que creen que ya conocen las técnicas de escritura persuasiva y saben mucho de marketing. A veces, estos son los peores. Algo así como los que van a sacarse el carnet de conducir sin hacer prácticas porque sus padres les han enseñado de críos y saben conducir, pero no tienen ni idea de las normas de circulación.
Todo eso lo hacen, por supuesto, después de haber definido “muy bien” su avatar.
Cuando ya saben que se dirigen a una mujer de 25 a 30 años que tiene hijos pequeños, vive en una ciudad media y le gusta la moda.
(Eso no es conocer a tu audiencia, por cierto. Por si no pillabas la ironía).
En ese momento, cuando creen que han dado los pasos correctos, esperan que la estrategia funcione y genere ingresos, al menos, no produzca pérdidas.
Pero lo que sucede con frecuencia es esto:
- 1Que después de varias horas para lograr un título con gancho y una landing muy chula, la conversión sea mínima y la inversión publicitaria se vaya al traste.
- 2Que ninguno de sus mensajes resuenen con la audiencia y la estrategia haya sido una pérdida de tiempo. Sin saber dónde han fallado y cómo narices hacer para llamar la atención y trasmitir el valor que tiene el producto o servicio en cuestión.
Al final, tras comprobar que la escritura no es lo suyo y es mucho mejor centrarse en lo que sí saben hacer.
Cuando ya conocen el poder del copywriting, han aprendido algo, lo han intentado y no ha ido bien, deciden delegarlo en un profesional.
Hasta que contactan con alguno normalito y les pasa un presupuesto de 1800€ por una carta de ventas.
¿Cómorrrrr?, ¿estamos locos?, ¿por un texto en word más de mil pavos?
Mejor me centro en invertir mucho más en publicidad y darle caña a las redes sociales, que eso es lo más efectivo.
Y así pasan los días y yo, desesperado.
Y yo, yo contestando.
Quizás, quizás, quizás
Si te identificas con ese tipo de emprendedor, este es el servicio más económico que tengo para que salgas del bucle
Aprender a escribir de forma persuasiva para que el lector reaccione sin que tengas que dar palmas en sus narices, no es perder el tiempo. Es necesario.
Al menos si quieres dejar de perder el tiempo en escribir sin sentido o no puedes pagar, por ahora, una pasta a un copy que sabe de verdad y no necesita la fórmula AIDA para hacerte una buena carta de ventas.
Por eso, lo que te ofrezco solo una vez (que llevo haciendo desde hace 2 años con clientes que pagan más de 12.000€ por una formación) es lo siguiente:
AUDITORÍA ESTRATÉGICA
Tú te lo guisas,
Yo me lo como,

Una sesión de 90 minutos donde destripo el copy o la estrategia que quieras revisar.
Puedes elegir entre auditar una página de ventas, un email, un anuncio o tu web.
Y si lo que necesitas es que te ilumine acerca de tu embudo, de cómo captar nuevos leads o cómo hacer un downsell de tu producto cuando cierras carrito, también puedo ayudarte.
No me contrates para redes sociales, no me gustan, no las uso y no hago servicios de Community Manager.
Es una auditoría para revisar tus textos y todo lo que implica la venta: una secuencia de emails, una página de registro a un webinar, la estructura de tu web, tu estrategia de captación de clientes que puedes implementar para mejorar tus conversiones, la forma de presentar tus presupuestos.
TODO LO QUE TIENE QUE VER CON VENDER.
¿Qué puedes llevarte de esta auditoría?
A ver, que es normal hacerse esta pregunta antes de pasar por caja y querrás hacerte una idea de qué sacarás tú después de hora y media conmigo en directo.
Entre los beneficios que destacan los clientes y que aprenden en mis sesiones destaca aprendizaje sobre:
¿Cómo reservar este servicio de auditoría?
Para acceder a ella es muy fácil.
Una vez formalices el pago, podrás reservar el día y hora que mejor te venga en la agenda de reservas que verás en la página de confirmación.
Si después de reservar no puedes asistir, debes avisarme con al menos 24h de antelación para que cambiemos la fecha.