Que tu madre te diga que eres el más guapo de la fiesta es lo normal, pero no es lo más objetivo.


Igual que no lo es la opinión de un buen amigo 

sobre los textos de tu página de ventas,

tus estrategias o tu producto.



Porque para que un negocio funcione necesitas objetividad y, sobre todo, que te diga la verdad alguien que tenga más experiencia que tú.

Y para eso están las auditorías, para que descubras las patas que deberías mejorar de tu estrategia de ventas vistas desde otro punto.

 

Aunque tengas que empezar de cero una página de ventas, cambiar tu web por completo o  reestructurar la estrategia de marketing que tenías pensada. 

Porque escribir una página de ventas puede ser una tortura para muchos emprendedores.


También lo es redactar los anuncios de una campaña, los emails para la newsletter o el contenido en tus redes sociales.


O pensar en un embudo que empiece captando la atención de desconocidos que acaben comprando tus productos.



Incluso aunque creas que sabes algo de copywriting y bastante de ventas online porque lleves varios años dedicando horas y horas frente a la pantalla y ya hayas invertido tiempo y dinero.



A pesar de eso, lo habitual suele ser:



No saber qué título puede ser el más atractivo, 


cuál es mi promesa o propuesta de valor,


qué gancho utilizar para generar clics en los anuncios


cómo empezar una página de registro, 


dónde meter los testimonios en tu landing page, 


qué fotos poner para que sean creíbles y aporten valor, 


cuántas llamadas a la acción debe llevar una web,


qué hacer cuando tienes dos audiencias,


dónde poner el precio o, ¿es mejor no ponerlo?


cómo captar más suscriptores a tu lista,

 


Y así, una duda tras otra.



En cuanto al copy, muchos se limitan a coger una plantilla de Elementor u otro plugin e ir llenando huecos.


Otros curiosean las webs de la competencia y anotan frases que, según ellos, suenan muy bien, denotan profesionalidad y no pueden faltar en su página si no quieren parecer unos pringaos inexpertos.


Y están los que creen que ya conocen las técnicas de escritura persuasiva y saben mucho de marketing. A veces, estos son los peores. Algo así como los que van a sacarse el carnet de conducir sin hacer prácticas porque sus padres les han enseñado de críos y saben conducir, pero no tienen ni idea de las normas de circulación. 


Todo eso lo hacen, por supuesto, después de haber definido “muy bien” su avatar.


Cuando ya saben que se dirigen a una mujer de 25 a 30 años que tiene hijos pequeños, vive en una ciudad media y le gusta la moda.


(Eso no es conocer a tu audiencia, por cierto. Por si no pillabas la ironía).



En ese momento, cuando creen que han dado los pasos correctos, esperan que la estrategia funcione y genere ingresos, al menos, no produzca pérdidas. 



Pero lo que sucede con frecuencia es esto:


  1. 1
     Que después de varias horas para lograr un título con gancho y una landing muy chula, la conversión sea mínima y la inversión publicitaria se vaya al traste.

  2. 2
     Que ninguno de sus mensajes resuenen con la audiencia y la estrategia haya sido una pérdida de tiempo. Sin saber dónde han fallado y cómo narices hacer para llamar la atención y trasmitir el valor que tiene el producto o servicio en cuestión.

Al final, tras comprobar que la escritura no es lo suyo y es mucho mejor centrarse en lo que sí saben hacer. 


Cuando ya conocen el poder del copywriting, han aprendido algo, lo han intentado y no ha ido bien, deciden delegarlo en un profesional.



Hasta que contactan con alguno normalito y les pasa un presupuesto de 1800€ por una carta de ventas.



¿Cómorrrrr?, ¿estamos locos?, ¿por un texto en word más de mil pavos?


Mejor me centro en invertir mucho más en publicidad y darle caña a las redes sociales, que eso es lo más efectivo.


Y así pasan los días y yo, desesperado.

Y yo, yo contestando.

Quizás, quizás, quizás 🎼 🎼 🎼


Si te identificas con ese tipo de emprendedor, este es el servicio más económico que tengo para que salgas del bucle

Aprender a escribir de forma persuasiva para que el lector reaccione sin que tengas que dar palmas en sus narices, no es perder el tiempo. Es necesario.


Al menos si quieres dejar de perder el tiempo en escribir sin sentido o no puedes pagar, por ahora, una pasta a un copy que sabe de verdad y no necesita la fórmula AIDA para hacerte una buena carta de ventas.


Por eso, lo que te ofrezco solo una vez (que llevo haciendo desde hace 2 años con clientes que pagan más de 12.000€ por una formación) es lo siguiente:

AUDITORÍA ESTRATÉGICA 

Yo me lo como, tú te lo guisas

Una sesión de 90 minutos donde destripo el copy o la estrategia que quieras revisar.


Puedes elegir entre auditar una página de ventas, un email, un anuncio o tu web.


Y si lo que necesitas es que te ilumine acerca de tu embudo, de cómo captar nuevos leads o cómo hacer un downsell de tu producto cuando cierras carrito, también puedo ayudarte.


No me contrates para redes sociales, no me gustan, no las uso y no hago servicios de Community Manager. 



Es una auditoría para revisar tus textos y todo lo que implica la venta: una secuencia de emails, una página de registro a un webinar, la estructura de tu web, tu estrategia de captación de clientes que puedes implementar para mejorar tus conversiones, la forma de presentar tus presupuestos.


 

TODO LO QUE TIENE QUE VER CON VENDER. 



¿Qué puedes llevarte de esta auditoría?

A ver, que es normal hacerse esta pregunta antes de pasar por caja y querrás hacerte una idea de qué sacarás tú después de hora y media conmigo en directo.


Entre los beneficios que destacan los clientes y que aprenden en mis sesiones destaca aprendizaje sobre: 

  • Cómo una página muy bonita puede espantar a un visitante en los primeros 5 segundos.
  • Por qué una página no convierte cuando tiene fugas por todas partes y los lectores se pierden más que Wally en la manifestación del 11M.
  • Qué es lo que incluyen muchas webs que, al contrario de lo que se cree, hace que los lectores desconfíen de lo que venden.
  • Lo que hay que tener en cuenta para escribir un buen título, que enganche y que despierte la curiosidad para seguir leyendo el resto de la página.
  • Cuándo sí y cuándo no hay que poner fotos en la carta de ventas.
  • En qué momento hay que meter los testimonios si los tienes. Y por qué no siempre son necesarios, aunque los tengas.
  • Cómo mostrar el interés del lector para que sienta la necesidad de comprar sin decirle que compre.
  • Frases clichés que vemos hasta en la sopa y que expresan menos que un click de Playmobil. (no sé cómo se escribe y mira que en los 80 mi casa estaba llena de estos muñequitos).
  • Una manera de enganchar a un lector desde el principio hasta el final de la página, aunque esta tenga 5000 palabras y casi todos digan que la gente no lee.
  • Cómo crear un embudo de ventas para llevar a un desconocido hasta la compra, sin perseguirle ni darle el coñazo con 7 emails antes de cerrar un carrito.
  •  Lo que jamás deberías demostrar cuando vendes y que la mayoría de los que dicen saber mucho de marketing online recomienda, pero que espanta a los posibles clientes.
  • Un tipo de presupuesto que funciona genial y que pocos usan para aumentar las conversiones de tus peticiones
  • Te llevas un listado de acciones a seguir después de la sesión para que no te quedes con la teoría y lo lleves a la práctica. Si piensas contratarme y después no hacer nada de lo que te recomiende, es mejor que te ahorres el dinero y el tiempo.
  • La grabación de la sesión para que puedas revisarla siempre que quieras y no te vuelvas loco tomando notas en directo 

¿Cómo reservar este servicio de auditoría?

Para acceder a ella es muy fácil.


Solo tienes que elegir el día y hora que mejor te venga en el calendario que encontrarás cuando pinches en el botón de abajo, rellenas el formulario, reservas y pagas.



Si después de reservar no puedes asistir, debes avisarme con al menos 24h de antelación para que cambiemos la fecha. Si no lo haces y me dejas colgada, me quedaré con el 50%.

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